5 Errores a evitar en las Finanzas Personales

El manejo de las finanzas personales puede verse afectado por hábitos que hacemos de forma inconsciente o bien por ideas y conceptos que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida.

Si no estamos financieramente donde queremos estar, vale la pena revisar los errores financieros más comunes, que por elementales que parezcan, resultan ser fundamentales para una economía personal sana.

Los siguientes resultan ser los 5 errores más comunes:

  • No tener objetivos financieros claros. Los objetivos nos fijan parámetros que nos ayudan a definir nuestro propio camino, facilitando la toma de decisiones financieras. Un objetivo económico es propio, no impuesto, nos debe mantener alineados a nuestros sueños, y por lo tanto debe ser el punto de partida de nuestro plan financiero. Delimitarlos de forma clara, nos ayudará a evitar gastos que nos alejen de ellos. De lo contrario nos puede pasar como a Alicia en el País de las Maravillas, cuando ella dijo que no le importaba mucho el sitio a llegar, el gato le contestó: “entonces tampoco importa mucho el camino que tomes”.
  • Control de Gastos. Este es un hábito que muy pocas personas tienen. Como cualquier hábito requiere disciplina y constancia, pero es indispensable para saber en qué gastamos el dinero. Conocer esa distribución nos permitirá tomar mejores decisiones, pues no se puede corregir algo que se desconoce. El control de gastos es la piedra angular para la elaboración de un presupuesto. Hoy en día existen varias aplicaciones para teléfonos inteligentes que son un gran apoyo para llevar ese control, algunas de ellas son Accounts2, iReconcile, PocketMoney. ¿Cuál utilizar? Eso dependerá de qué tanto detalle se busca y qué esquema se nos facilita más. Otra opción de mucha utilidad es el servicio de mensajería de texto que tienen las empresas emisoras de tarjetas de crédito, con ello nos queda un registro del gasto realizado por esa vía. No importa qué método utilice, una hoja de excel o libro de actas funcionan igual de bien, lo importantes es: ¡anotar!
  • Llevar al límite nuestra capacidad financiera. Gano más-gasto más. Parece una relación lógica, pero gastar el 100% o más de los ingresos, compromete seriamente -y a corto plazo- nuestras finanzas personales. Cuanto mayor sea la diferencia de lo que ingresamos en relación a lo que gastamos (ahorro), de mejor forma podemos afrontar retos financieros o aprovechar oportunidades. Esto es aún más importante cuando los ingresos son variables.
  • Presunción del futuro. Básicamente nos referimos acá a asumir riesgos en base a ingresos inciertos (que aún no los tenemos y pueden no darse). Lo más recomendable es planificar el gasto/ asumir el compromiso una vez se cuente con los recursos para ello. No siempre las cosas salen como esperadas, y por ello lo más prudente siempre va a ser tomar decisiones financieras sobre bases firmes.
  • No diversificar los ingresos. El dinero ahorrado por sí solo no se multiplica, es necesario buscar opciones inteligentes para hacerlo crecer. Oportunidades de inversión existen muchas, pero para cualquier decisión es relevante: a) Buscar consejo. La asesoría de un experto siempre ampliará nuestra perspectiva. b) Que sea un negocio del que se tenga conocimiento. c) Asegurarse de tener voz y voto, es decir poder influir en las decisiones.

El secreto no es cuánto se gana, sino cuánto se gasta y cómo se invierte.

 

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